Cómo actualizar precios cuando aumentan los costos, sin perder clientes
Cuándo y cómo remarcar precios en tu comercio: costo de reposición, prioridades, redondeo, comunicación con los clientes y cómo hacerlo rápido.
Equipo de Chekin3 min de lectura
Cuando los proveedores aumentan, el comercio tiene dos riesgos: actualizar tarde y vender por debajo de lo que te cuesta reponer, o actualizar mal y espantar clientes. Remarcar precios es una tarea que se repite, así que conviene tener un método.
Pensá en el costo de reposición
El error más caro es calcular el precio con lo que pagaste por la mercadería que tenés, y no con lo que te va a costar volver a comprarla.
Con números inventados: compraste un producto a $1.000 y lo vendés a $1.500. El proveedor te avisa que ahora cuesta $1.200. Si seguís vendiendo a $1.500 lo que te queda en stock, cuando lo vendas no vas a tener plata suficiente para reponer la misma cantidad con el mismo margen.
El precio tiene que salir del costo nuevo. Con el mismo margen que tenías (un tercio del precio), el precio nuevo es $1.200 ÷ (1 − 1/3) = $1.800.
Vender barato lo que compraste barato suena justo, pero achica tu capital de trabajo en cada reposición.
Priorizá: no todo se remarca igual
Cuando aumenta todo, empezá por lo que más impacto tiene:
- Los productos que más vendés: cada día que pasan con el precio viejo es mucha plata.
- Los que más aumentaron.
- Los de margen más bajo: un aumento chico los puede dejar en pérdida.
Los productos de baja rotación pueden esperar a la próxima revisión.
Tené en cuenta a tus clientes
- Productos sensibles: hay productos cuyo precio todos conocen (la gaseosa, el pan, la leche). Ahí el cliente compara. A veces conviene ajustar menos esos y un poco más otros.
- Redondeo: precios redondos son más fáciles de leer y de cobrar. Redondeá pensando en el margen.
- Aumentos de a poco: si el costo subió mucho, a veces es mejor aumentar en dos pasos que en uno grande, siempre que no quedes por debajo del costo de reposición.
- Que el precio de la góndola sea el de la caja. Nada genera más desconfianza que un precio distinto al cobrar.
Cada cuánto revisar
Depende de qué tan seguido cambian los costos en tu rubro. Lo importante es que sea una rutina y no una reacción:
- Revisá cada vez que llega una lista de precios nueva de un proveedor.
- Fijá un día para revisar los márgenes de tus productos principales.
- No esperes a que "se note" en la caja: cuando se nota, ya perdiste margen durante semanas.
Cómo hacerlo rápido
Remarcar producto por producto lleva horas. Con un sistema podés actualizar en bloque: todos los productos de una marca o de una categoría a la vez. Si además tenés cargado el costo, podés recalcular los precios sobre el costo nuevo con tu margen.
Después de actualizar, imprimí las etiquetas nuevas de los productos que cambiaron, así la góndola y la caja dicen lo mismo.
Cómo se hace en Chekin
En Chekin actualizás los precios de muchos productos a la vez, filtrando por categoría o marca: por porcentaje, por monto fijo o recalculando sobre el costo, con una vista previa antes de aplicar. Cada producto guarda su historial de costos y puede tener precio de contado y con tarjeta. Después imprimís las etiquetas de precio con código de barras con tu propio formato. Más en funciones.
En resumen
- Calculá los precios con el costo de reposición, no con el costo viejo.
- Priorizá los productos más vendidos y los de menor margen.
- Cuidá los productos sensibles y que el precio de góndola coincida con el de caja.
- Revisá precios como rutina, cada vez que cambia una lista de proveedor.
- Actualizá en bloque y reimprimí las etiquetas.