Balanza con etiquetas de código de barras: cómo funciona y cómo aprovecharla
Cómo funcionan las etiquetas de balanza con código de barras (EAN-13 de prefijo 2), qué significan sus números y cómo usarlas para cobrar por peso sin errores.
Equipo de Chekin4 min de lectura
En carnicerías, verdulerías, fiambrerías y dietéticas, cada venta tiene un peso distinto. Si el importe se pasa a mano de la balanza a la caja, los errores son cuestión de tiempo. Las balanzas que imprimen etiquetas con código de barras resuelven eso: el producto y el peso viajan juntos en un código que se escanea.
En esta guía vas a ver cómo funcionan esas etiquetas, qué significa cada parte del código y qué tenés que configurar.
Qué son las etiquetas de balanza
Cuando pesás un producto, la balanza imprime una etiqueta con un código de barras. Ese código no es el del fabricante: lo arma la balanza en el momento y lleva adentro qué producto es y cuánto pesa (o cuánto cuesta).
Se usa el formato EAN-13, el mismo de los productos envasados. La diferencia es que estos códigos empiezan con 2: el estándar internacional de códigos de barras reserva los prefijos del 20 al 29 para uso interno de cada comercio, así nunca se confunden con un producto de fábrica.
Qué significa cada parte del código
Un código de balanza tiene, de izquierda a derecha:
- Prefijo: uno o dos dígitos que empiezan con 2 (por ejemplo, 2 o 20).
- PLU: el número del producto en la balanza (por ejemplo, 123 para la nalga). Suele ocupar entre 4 y 6 dígitos.
- Valor: el peso en gramos o el precio, según cómo esté configurada la balanza.
- Dígito verificador: el último número, que sirve para detectar errores de lectura.
Un ejemplo ilustrativo: en una balanza configurada con prefijo 20, PLU de 5 dígitos y peso en gramos, la etiqueta de 1,250 kg de un producto con PLU 123 lleva "20", después "00123", después "01250" y al final el dígito verificador.
Cada marca y modelo de balanza puede armar el código distinto. Antes de configurar nada, mirá el manual o una etiqueta impresa.
Peso o precio: los dos modos
- Modo peso: la etiqueta lleva los gramos. El sistema multiplica por el precio por kilo del producto. Es el más conveniente si actualizás precios seguido, porque el precio sale del sistema.
- Modo precio: la etiqueta lleva el importe. El sistema calcula la cantidad dividiendo por el precio por kilo. En este caso, el precio por kilo de la balanza y del sistema tienen que coincidir siempre.
Qué necesitás configurar
- En la balanza: cada producto con su PLU y, en modo precio, su precio por kilo.
- En el sistema: el mismo PLU en cada producto, con unidad de medida en kilos.
- El formato del código: prefijo, largo del PLU, modo peso o precio y, si corresponde, cuántos decimales tiene el precio.
- Un lector de código de barras en la caja.
Probalo con una etiqueta real antes de usarlo con clientes: escaneala y fijate que el producto y el peso sean los correctos.
Ventajas para tu comercio
- Menos errores de cobro: nadie tipea pesos ni precios.
- Atención más rápida: se pesa en el mostrador y se cobra en la caja con un escaneo.
- Stock en kilos real: cada venta descuenta exactamente lo que se pesó.
- Control de mermas: si el stock en kilos es confiable, la diferencia con lo que hay en la cámara te muestra cuánto se pierde.
Si tu balanza no imprime etiquetas
Igual podés vender por peso con un sistema: buscás el producto y cargás la cantidad en kilos (por ejemplo, 0,350). Es más lento que escanear, pero el stock y el total se calculan bien.
Cómo funciona en Chekin
Chekin lee las etiquetas de balanza EAN-13 de prefijo 2 en el punto de venta. En Configuración → Rubros indicás el prefijo, el largo del PLU y si la etiqueta trae peso o precio, con un ejemplo para comparar con una etiqueta real. A cada producto por kilo le cargás su código de balanza, y al escanear la etiqueta entra al carrito con su peso exacto. Mirá el sistema para carnicerías y verdulerías.
En resumen
- Las etiquetas de balanza son códigos EAN-13 que empiezan con 2.
- Llevan prefijo, PLU, peso o precio y un dígito verificador.
- El modo peso es más práctico si los precios cambian seguido.
- El PLU tiene que ser el mismo en la balanza y en el sistema.
- Probá siempre con una etiqueta real antes de usarlo con clientes.